Nuestro pequeño restaurante se encuentra en el histórico barrio judío de Vejer de la Frontera, en una antigua casa del callejón de los Arcos de las Monjas, junto al castillo. Disponemos de terraza y salón con vistas panorámicas al pueblo blanco — algunas de las mejores que se pueden disfrutar comiendo en Vejer.
En nuestra carta destaca el producto local: atún rojo de almadraba, pescados salvajes y de esteros, arroces, carnes de retinto de la Janda, platos de verduras de temporada y alguno de herencia marroquí como nuestra pastela de pollo con almendras.
Somos pequeños, y eso nos permite cuidar cada mesa. Pocas mesas, una terraza con vistas y un trato cercano: que cada comida sea algo que recuerdes.